Lanzar más de 400 yardas en un partido es un buen síntoma. Y Brian Griese parece que ha tomado bien las riendas del equipo, contra sus antiguos compañeros y lanzó 407 yardas, 2 TD´s y (bien es verdad) 3 intercepciones. Pero es buen síntoma, funciona el juego aéreo.
El partido fue muy igualado: En el primer cuarto, tras dos FGs anotados por los Chicago Bears, Ike Hilliard recibió un pase de 4 yardas y anotó el TD que adelantaba a los Bucaneros. en un drive muy sostenido por Griese y la carrera.
El segundo cuarto no pudo empezar mejor, Gaines Adams, duda hasta momentos antes del partido, interceptó a Kyle Orton y anotó un TD. Magníficas defensas enfrentadas; la de los Bucs, no les dejó anotar ningún TD en la primera parte a unos Bears que se empezaban a desquiciar.
La segunda parte fue algo distinta, más nervios, y el famoso miedo a ganar, hicieron que Matt Forte (grandísimo este chico) primero y luego Brandon Lloyd anotaran sendos TDs sin que Tampa pudiera reaccionar.
Pero no estaba todo acabado, Jerramy Stevens, de vuelta de la sanción quiso aparecer en el momento clave, a 7 segundos del final, y anotó el TD que envió el partido a la prórroga. Y ahí, queridos, Matt Bryant no perdonó, y los Bucs ganaron el partido en el frío Chicago.
Esto pinta bien, los bucaneros ofrecieron una dura lucha, supieron sufrir, llorar y apretar los dientes, para llegar a la prórroga y devolver a Tampa, una victoria que se le escapaba poco a poco. Con esta garra, con esta fuerza, podremos llegar lejos. Por cierto, nuestro QB se llama Griese, Brian Griese.
Stendhal.-
